INAUGURADA LA AUTOPISTA AUTONÓMICA DE ARAGÓN
El pasado 4 de julio se inauguró la primera autopista autonómica de Aragón, de peaje en sombra (gratuita para los usuarios), entrando en servicio entre las localidades de Villafranca de Ebro y El Burgo de Ebro, en la provincia de Zaragoza. La nueva autopista (denominada ARA-A1) en cuya construcción ha participado BRUESA CONSTRUCCIÓN S.A. en UTE, discurre desde la carretera N-II hasta la carretera N-232 en su enlace con la A-222, en el Burgo de Ebro.
Ésta ha sido la primera obra en régimen de concesión autonómica que ha llevado a cabo BRUESA CONSTRUCCIÓN S.A. Los trabajos de construcción se han realizado a buen ritmo, ejecutándose con rapidez y ajustándose a los plazos previstos.
La característica más significativa es la gratuidad de la autopista, ya que la DGA la pagará en 30 años con el sistema de peaje en sombra. Este modelo financiero consiste en que las empresas adjudicatarias (en este caso la UTE formada por BRUESA CONSTRUCCIÓN S.A., Acciona y Arascon), que la han construido y ahora la gestionarán durante ese periodo, percibirán trimestralmente de la Administración Autonómica una cantidad variable en cada ejercicio, de acuerdo al número de usuarios, con un acumulable máximo de 154 millones.
Esta cifra se obtendrá de multiplicar las tarifas vigentes por el número de vehículos-kilómetro. Se trata de un peaje en sombra, gratuito para los usuarios y asumido por el Gobierno aragonés. Una vez que finalice la concesión, esta vía se integrará en la Red Autonómica de Carreteras.
La vía de 5,2 kilómetros de longitud está trazada sobre un terraplén de 9 metros de altura media para situarla por encima del nivel de las carreteras que enlaza: con una rotonda sobre la N-II, un trébol incompleto sobre la AP-2 y una glorieta ovalada sobre la N-232, donde se sitúa un monolito. Durante las obras, la unidad de Pontoneros del Ejército instaló un puente provisional para facilitar las obras. La autopista consta, además, de dos calzadas de siete metros con un arcén exterior de 2,5 y otro de un metro.
VIADUCTO
La nueva autopista cuenta con un viaducto doble (un puente para cada sentido de la calzada) que cruza el río Ebro, de 400 metros de longitud. La cimentación y las pilas de este viaducto se han ejecutado para una futura ampliación a tres carriles y se ha dispuesto junto al arcén, de 2,5 metros, una acera de 0,75 metros que permite el paso peatonal para los conductores que puedan sufrir una avería.
La autopista posee unas brigadas de mantenimiento y vigilancia que realizarán las labores de conservación oportunas y la atención a las incidencias que puedan surgir. Además, cuenta con vigilancia las 24 horas del día mediante unos monitores y cámaras.
Recientemente se ha abierto al tráfico el tramo entre la N-II y la N-232, mientras que la apertura del enlace directo con la Autopista a Barcelona, la AP-2, está previsto para la segunda quincena de julio.
Se trata de una nueva conexión que ahorrará muchos kilómetros a los usuarios puesto que salva una de las barreras naturales que tiene Zaragoza, el río Ebro.
07/07/2008